jueves, 30 de abril de 2015

Si las masas pensaran, dejarían de ser masas

El más singular de los fenómenos presentados por una masa, es el siguiente: cualesquiera que sean los individuos que la componen y por diversos o semejantes que puedan ser su género de vida, sus ocupaciones, su carácter o su inteligencia, el simple hecho de hallarse transformados en una multitud le dota de una especie de alma colectiva. Este alma les hace sentir, pensar y obrar de una manera por completo distinta de como sentiría, pensaría y obraría cada uno de ellos aisladamente.



Ciertas ideas y ciertos sentimientos no surgen ni se transforman en actos sino en los individuos constituidos en multitud. La masa es un ser provisional compuesto de elementos heterogéneos, soldados por un instante, exactamente como las células de un cuerpo vivo forman por su reunión un nuevo ser, que muestra caracteres muy diferentes de los que cada una de tales células posee.

La aparición de los caracteres peculiares a las multitudes se nos muestra determinada por diversas causas. La primera de ellas es que el individuo integrado en una multitud, adquiere, por el simple hecho del número, un sentimiento de potencia invencible, merced al cual puede permitirse ceder a instintos que, antes, como individuo aislado, hubiera refrenado forzosamente. Y se abandonará tanto más gustoso a tales instintos cuanto que por ser la multitud anónima, y en consecuencia, irresponsable, desaparecerá para él el sentimiento de la responsabilidad, poderoso y constante freno de los impulsos individuales.

Una segunda causa, el contagio mental, interviene igualmente para determinar en las multitudes la manifestación de caracteres especiales, y al mismo tiempo, su orientación. El contagio es un fenómeno fácilmente comprobable, pero inexplicado aún y que ha de ser enlazado a los fenómenos de orden hipnótico. 

Dentro de una multitud, todo sentimiento y todo acto son contagiosos, hasta el punto de que el individuo sacrifica muy fácilmente su interés personal al interés colectivo, actitud contraria a su naturaleza y de la que el hombre sólo se hace susceptible cuando forma parte de una multitud.

Una tercera causa, la más importante, determina en los individuos integrados en una masa, caracteres especiales, a veces muy opuestos a los del individuo aislado. Me refiero a la sugestibilidad, de la que el contagio antes indicado no es, además, sino un efecto.

Ahora bien...

Detenidas observaciones permiten demostrar que el individuo sumido algún tiempo en el seno de una multitud activa cae pronto, a consecuencia de los efluvios que de la misma emanan, en un estado particular, muy semejante al estado de fascinación del hipnotizado entre las manos de su hipnotizador. Paralizada la vida cerebral del sujeto hipnotizado, se convierte éste en esclavo de todas sus actividades inconscientes, que el hipnotizador dirige a su antojo. La personalidad consciente desaparece; la voluntad y el discernimiento quedan abolidos. Sentimientos y pensamientos son entonces orientados en el sentido determinado por el hipnotizador.

Tal es, aproximadamente, el estado del individuo integrado en una multitud. No tiene ya consciencia de sus actos. En él, como en el hipnotizado, quedan abolidas ciertas facultades y pueden ser llevadas otras a un grado extremo de exaltación. La influencia de una sugestión le lanzará con ímpetu irresistible, a la ejecución de ciertos actos. Ímpetu más irresistible aún en las multitudes que en el sujeto hipnotizado, pues siendo la sugestión la misma para todos los individuos, se intensificará al hacerse recíproca.

Así, pues... 

La desaparición de la personalidad consciente, el predominio de la personalidad inconsciente, la orientación de los sentimientos y de las ideas en igual sentido, por sugestión y contagio, y la tendencia a transformar inmediatamente en actos las ideas sugeridas, son los principales caracteres del individuo integrado en una multitud. Perdidos todos sus rasgos personales, pasa a convertirse en un autómata sin voluntad.

Por el solo hecho de formar parte de una multitud, desciende, pues, el hombre varios escalones en la escala de la civilización. Aislado, era quizás un individuo culto; en multitud, es un instintivo, y por consiguiente, un bárbaro. Tiene la espontaneidad, la violencia, la ferocidad y también los entusiasmos y los heroísmos de los seres primitivos.

La multitud es impulsiva, versátil e irritable y se deja guiar casi exclusivamente, por lo inconsciente. Los impulsos a los que obedece pueden ser, según las circunstancias, nobles o crueles, heroicos o cobardes, pero son siempre tan imperiosos que la personalidad e incluso el instinto de conservación desaparecen ante ellos. Nada, en ella, es premeditado. Aun cuando desea apasionadamente algo, nunca lo desea mucho tiempo, pues es incapaz de una voluntad perseverante. No tolera aplazamiento alguno entre el deseo y la realización. Abriga un sentimiento de omnipotencia. La noción de lo imposible no existe para el individuo que forma parte de una multitud.

La multitud es extraordinariamente influenciable y crédula. Carece de sentido crítico y lo inverosímil no existe para ella. Piensa en imágenes que se enlazan unas a otras asociativamente, como en aquellos estados en los que el individuo da libre curso a su imaginación sin que ninguna instancia racional intervenga para juzgar hasta qué punto se adaptan a la realidad sus fantasías. Los sentimientos de la multitud son siempre simples y exaltados. De este modo, no conoce dudas ni incertidumbres.

Las multitudes llegan rápidamente a lo extremo. La sospecha enunciada se transforma ipso facto en indiscutible evidencia. Un principio de antipatía pasa a constituir, en segundos, un odio feroz.

Naturalmente inclinada a todos los excesos, la multitud no reacciona sino a estímulos muy intensos. Para influir sobre ella, es inútil argumentar lógicamente. En cambio, será preciso presentar imágenes de vivos colores y repetir una y otra vez las mismas cosas.

No abrigando la menor duda sobre lo que cree la verdad o el error y poseyendo, además, clara consciencia de su poderío, la multitud es tan autoritaria como intolerante… Respeta la fuerza y no ve en la bondad sino una especie de debilidad que le impresiona muy poco. Lo que la multitud exige de sus héroes es la fuerza e incluso la violencia. Quiere ser dominada, subyugada y temer a su amo… Las multitudes abrigan, en el fondo, irreductibles instintos conservadores, y como todos los primitivos, un respeto fetichista a las tradiciones y un horror inconsciente a las novedades susceptibles de modificar sus condiciones de existencia.

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

PNLCBA CONSULTORA
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Nota: Texto basado en los postulados de Le Bon en su libro "Psicología de las masas"

sábado, 18 de abril de 2015

Autoestima


Todos tenemos una “imagen personal”. Esta nos proporciona información acerca del aspecto que tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nuestros puntos débiles. Pues bien, la autoestima está íntimamente ligada a ella. Es decir a las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, aquellas cualidades, capacidades, modos de sentir o de pensar que nos atribuimos. En definitiva la “autoestima” es una valoración personal sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida. Nos sentimos listos o tontos, capaces o incapaces, nos gustamos o no. 

ALGUNOS INDICADORES DE ALTA Y BAJA AUTOESTIMA
  • Autoestima alta: Siente paz interna, se establecen metas realistas, se desarrolla la amistad y las relaciones armoniosas, se sabe aceptar a sí mismo con sus luces y sombras, se es tolerante y comprensivo, se es optimista, humildad.
  • Autoestima baja: Anticipa resultados negativos, va en busca de objetivos no realistas, se establece relaciones complejas y competitivas, se tiende a comparar permanentemente con los demás, acusa a los otros y busca hacerlos sentir culpables, aislamientos, timidez, no se expresa lo que se siente, pesimismo, narcisismo, egocentrismo. 
Algunos puntos a tener en cuenta para desarrollar una autoestima sana. 
  • Escúchese a si mismo más que a los demás: Analice con cuidado las opiniones que de los demás vierten de usted, pero recuerde que usted y solo usted es quien debe tomar la última decisión acerca sí mismo. 
  • No compararse: Todas las personas somos diferentes; todos tenemos cualidades positivas y negativas. Aunque nos veamos “peores” que otros en algunas cuestiones, seguramente seremos “mejores” en otras; por lo tanto, no tiene sentido que nos comparemos ni que, nos sintamos “inferiores” a otras personas.
  • Aceptarnos a nosotros mismos: Es fundamental que siempre nos aceptemos. Debemos aceptar que, con nuestras cualidades y defectos, somos ante todo, personas importantes y valiosas. 
  • Hacerse consciente de los éxitos y logros obtenidos: Una forma de mejorar nuestra imagen consiste en hacernos conscientes de los logros o éxitos que tuvimos en el pasado. 
  • Tener Confianza: Confiar en nosotros mismos, en nuestras capacidades y en nuestras opiniones, sin preocuparse excesivamente por la aprobación de los demás. Este punto está íntimamente relacionado con el autoconocimiento. Todo el tiempo que nos dediquemos a autoconocernos, es un tiempo valiosísimo.
  • No generalizar: A partir de las experiencias negativas que podamos tener en ciertos ámbitos de nuestra vida. Debemos aceptar que podemos haber tenido fallos, pero esto no quiere decir que en general y en todos los aspectos de nuestra vida seamos “desastrosos”. Dicho con otras palabras, no debemos pensar en que todo es blanco o negro, ya que eso genera ansiedad y frustración.
  • Centrarnos en lo positivo: Invierta su energía y tiempo en centrase en lo positivo que usted tiene o lo rodea. Debemos acostumbrarnos a observar las características buenas que tenemos. Todos tenemos algo bueno de lo cual podemos sentirnos orgullosos; debemos apreciarlo y tenerlo en cuenta cuando nos evaluemos a nosotros mismos. 
  • Jugar más: Haga del momento de la diversión una prioridad, hoy y todos los días. Motívese con el trabajo que realiza, aprenda a reírse de sí mismo, ríase en soledad... reír en soledad no es una locura cuando uno es consciente de lo que le motiva a reírse. También es bueno jugar con los niños. Si tiene hijos chicos o nietos, sáquese la vergüenza de encima y tírese con ellos al suelo para jugar. No se preocupe por que se ensucia el pantalón o la pollera. ¡juegue!, ¡Diviértase!, deje salir al niño o la niña que guarda adentro. 
  • Elija sus momentos: Cada ser humano tiene derecho a elegir el momento de estar en soledad y el momento de estar con los amigos, con el novio/a, con el esposo/a, o con los familiares. Sea usted quien decida, sin que ello lleve a enfrentamientos. 
  • Acepte la oscuridad: Aprenda a sentirse más cómodo en la incomodidad. Es importante ser curioso y experimentar cosas nuevas cada día. No debe temerle a las derrotas, ellas le ayudarán a decidir mejor y lograr el triunfo final.
  • Elaborar proyectos de autosuperación: Una buena forma de mejorar la autoestima es tratar de superarnos en aquellos aspectos de nosotros mismos con los que no estemos satisfechos, cambiar esos aspectos que deseamos mejorar. Para ello es útil que identifiquemos qué es lo que nos gustaría cambiar de nosotros mismos o qué nos gustaría lograr, luego debemos establecer metas a conseguir y esforzarnos para llevarlas a cabo y lograr esos cambios. Goethe decía: "Cualquier cosa que puedas hacer, o sueñes con hacer, hazla. La audacia tiene genio, magia y poder en ella. Empieza ahora"

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

PNLCBA CONSULTORA
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sábado, 21 de marzo de 2015

Inteligencia Emocional


Conferencia sobre Inteligencia Emocional brindada en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba por el Coach Juan Carlos Lorenzo

viernes, 13 de marzo de 2015

Que no te controlen... tu no eres marioneta de nadie.



En esta oportunidad quiero reflexionar sobre "las formas" que se suelen utilizan en política para manejar a las masas. Y para introducirnos en el tema sugiero en primera instancia leer el libro "El Principe". Éste es un tratado de teoría política que escribió en 1513 Nicolás Maquiavelo. Allí podrán comprender concienzudamente las técnicas que muchos políticos aplican hoy en día, a nivel mundial.

Uno de los dichos mas famosos y conocidos de Maquiavelo es "Divide y reinarás". Este principio se sostiene en la idea de instalar el miedo en la sociedad.

Pero si nos acercamos un poco más a nuestros tiempos, me parece interesante citar a un afamado psiquiatra inglés llamado Wilfred R. Bion, quien desarrolló estudios grupales durante la segunda guerra mundial.

Este psiquiatra llegó a comprender cuales eran las leyes que regían a los grupos y las supo enumerar. Es así como surgieron lo que hoy conocemos como los supuestos básicos de Bion. 

Uno de estos supuestos básicos se llama "Ataque y fuga" y centra su idea en que si un líder presenta en forma sistemática enemigos a su alrededor, y este hecho se lo hace notar a sus seguidores, entonces se empieza a generar en las masas conductas paranoicas debido a que sienten miedo por las "amenazas presentadas".

Cuando una persona siente miedo no tiene muchas alternativas de respuesta... de hecho se concentran solo en dos posibilidades... o ataca o huye, (de allí el nombre del supuesto básico de Ataque y Fuga). Pero a la vez, si el líder pone en práctica otro de los supuestos básicos que es el de "Dependencia", mostrándose como "El Padre Protector" las masas reaccionan con violencia frente a esas "supuestas amenazas" y se instala la idea de que quién piensa diferente es un enemigo. 

A su vez, la situación se acentúa más si se utiliza el tercer supuesto básico que es el de "Emparejamiento", ya que este tercer supuesto nos retrotrae a nuestra más tierna infancia y se mueven resortes inconscientes que nos provocan una transferencia. En este caso los líderes se corresponden con una fantasía inconsciente almacenada que los asemeja a nuestra mamá y papá, es por ello que empezamos a sentir que nos cuidan y protegen. Luego, no podemos aceptar ni concebimos la posibilidad de un reemplazo. En nuestra fantasía inconsciente a mamá y a papá no los podemos reemplazar por nadie. "Ellos son lo más... no hay otro que se les pueda parecer".

Lo cierto es que las masas no saben ni comprenden esto que estamos enunciando, pero los políticos sí, o en su defecto son asesorados por psicólogos para que apliquen estos mecanismos. De manera que la gente no se da cuenta que están siendo manipuladas y que son objeto de un experimento social, que en el fondo apunta a perpetuarse en el poder.

Quiero finalizar con una última sugerencia. Propongo ver una película estadounidense llamada La Ola. En ella podrán ver el desarrollo de un experimento social llevado adelante por un profesor en su aula con sus alumnos. Espero que la disfruten y les sirva para tomar consciencia y reflexionar al respecto. 

Un saludo especial.

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

PNLCBA CONSULTORA
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viernes, 6 de marzo de 2015

SER - HACER - TENER




Son muchas las personas que en sus explicaciones y argumentos construyen la idea de que primero necesitarían TENER algo, ya sea cosas materiales, cualidades, atributos, etc., para luego poder HACER determinadas cosas y finalmente SER aquello que anhelan.

"Qué lindo sería tener plata para viajar y conocer el mundo"... "Si tuviera más tiempo podría trabajar en lo que me gusta"... etc.

Sin embargo no se dan cuenta que están invirtiendo las cosas y se sostienen en un paradigma que no solo es falso, sino que además, les permite "conseguir" la excusa perfecta para victimizarse.

Soy un convencido que para comprender los grandes misterios de la vida, debemos observar las leyes que a éste lo gobiernan. Había un gran sabio que decía “Así como es arriba es abajo y como es adentro es afuera”. Si queremos comprender como es un átomo, simplemente observemos como funciona el sistema solar, porque en definitiva es un átomo gigante.

Ahora bien, por qué hago mención a esto…

Porque si observamos con criterio lógico, podremos comprender que el “TENER”, no produce el “SER”, sino que precisamente es al revés. Todo es y está en una directa proporción con nuestro Nivel de SER.

El afamado Psiquiatra norteamericano Wayne Dyer, autor de libros como; Tus Zonas Erróneas, El poder de la Intención, entre muchos otros títulos, decía: "La abundancia no se obtiene, se sintoniza". Esto significa que todo es un estado de consciencia. En la vida no tenemos que hacer nada, todo es cuestión de lo que estamos siendo. Con esto quiero decir que si decidimos con anticipación lo que en realidad queremos SER, ello produce automáticamente una acción y un comportamiento, que a su vez, nos lleva a una experiencia.

Todos los estados espirituales y mentales se reproducen a sí mismos en el exterior.

Todo lo que en la vida nos envuelve y rodea, es el reflejo de lo que somos, de manera que,  es exactamente lo que merecemos vivir.

Nuestra existencia se corresponde con un estado de consciencia, la cual puede ir variando conforme vayamos comprendiendo estos conceptos que estamos explicando. A esto lo podemos denominar “Nivel de SER”.

Hay personas que desde que nacen hasta que mueren viven siempre en el mismo Nivel de SER. No cambian y en consecuencia, podemos observar que viven circunstancias en forma cíclica y repetitiva, esbozando de un modo permanente el cántico psicológico acorde a su Nivel de Ser. Por ejemplo, el que poca autocrítica tiene vivirá proyectando culpas y responsabilidades a los hechos, a las circunstancias y a las personas que lo rodean y eso lo llevará a vivir, una y otra vez, circunstancias parecidas en donde solo se modifican los actores. Raro sería que sus interrogantes los proyecte hacia una actitud de protagonista. Por ejemplo preguntarse, ¿Qué tiene que aprender de esto que le está ocurriendo?, ¿Qué puede hacer para minimizar el dolor que le provoca tal o cual situación?, ¿Cómo actuó frente a determinados acontecimientos? y ¿Cómo debería proceder la próxima vez?, ¿Bajo que valores y principios se deben sostener sus próximas decisiones?, etc.   

Algo que me ayudó mucho a comprender esto que hoy estoy afirmando, es imaginarme que soy el director de una orquesta. Siendo esa orquesta el mundo que me rodea. Si la melodía que me acompaña no me agrada, no critico a los “músicos” porque ellos solo respetan y siguen mis movimientos. En consecuencia, dirijo la mirada y mi atención hacia la forma en que muevo la batuta, para luego corregir lo que tenga que corregir.

Es así con todos los aspectos de la vida...

Debemos comprender que nuestro estado de salud se corresponde con nuestro Nivel de SER… que las finanzas y economía, también se corresponden con nuestro Nivel de SER… que nuestro trabajo se corresponde con nuestro Nivel de SER

Un gran filósofo Inglés llamado James Allen en su obra “Como el hombre piensa” dice: “El hombre cree que puede mantener sus pensamientos en secreto, más se equivoca, sus circunstancias lo revelan a si mismo”. Emmanuel Kant, por su parte, en la obra “Crítica de la Razón Pura” nos dice: “El exterior es la reflexión del interior”. Hasta el mismo Jesús decía: “Por sus frutos os daréis cuenta”. Y así podríamos continuar con muchos otros autores.

Entonces, la felicidad no es un objetivo al cual nos tenemos que dirigir, sino que es un sendero filosófico que hay que aprender a transitar. Porque es un estado espiritual que luego va descendiendo como cascada hacia el resto de los planos dimensionales que nos constituyen. (mente, emoción, cuerpo y entorno físico), al igual que todos los demás estados que producen eventos y acontecimientos a nuestro alrededor.

En base a todo lo señalado, podemos afirmar que primero debemos SER eso que anhelamos SER, (compasivos, respetuosos, alegres, felices, etc.), luego, empezar a HACER las cosas desde ese punto de vista. Esto significa que si necesito que me respeten, porque ese es el comportamiento que quiero obtener de los demás para conmigo, entonces, lo primero que debo es SER respetuoso para conmigo y para con los demás.

Ahora bien, para avanzar en este camino, e ir construyendo un círculo virtuoso, podemos empezar preguntándonos ¿Cómo actuaría si fuera tal o cual cosa?, ¿Cómo procedería desde ese nivel de SER?, ¿Qué sentiría al hacerlo de esa manera? Y pronto descubriremos que actuando desde ese nuevo paradigma, estaremos haciendo las cosas de un modo distinto, que luego terminarán proporcionándonos resultados distintos. Lo que nos permitirá TENER aquello que siempre hemos deseado.

Recordemos esto que es muy importante… Los estados espirituales y mentales se reproducen a sí mismos en el exterior.

El rico habla de sus riquezas y el pobre de sus pobrezas.
El enfermo de sus dolencias y el obeso de sus apetencias.
En consecuencia, todo eso se expande en sus vivencias.

Un gran secreto en todo este proceso, es actuar como si ya tuviéramos en nuestras manos lo que anhelamos, y en consecuencia, lo atraeremos a nuestra vida.

Ahora bien... sentirnos como si ya fuésemos aquello que deseamos SER es una de las más importantes claves, de lo contrario, se perderá el beneficio de la acción.

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

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lunes, 2 de marzo de 2015

¿Sabías que los aromas modifican nuestros estados de ánimo y conductas?


Recientes estudios llevados adelante en distintas universidades de EE. UU. y Europa han revelado sorprendentes resultados que relacionan los estados de ánimo, las conductas humanas y los aromas.

En principio debemos destacar que en la Universidad de Rockfeller en Nueva York hay estudios que muestran la sorprendente capacidad que tiene el ser humano de detectar olores. De hecho podemos percibir más de un trillón de ellos.

A su vez, otros estudios demuestran la directa conexión entre los olores, el impacto emocional y el comportamiento humano.

El Aromatólogo Enrique Sanz Bascuñana, fundador del Instituo ESB, resalta en sus estudios sobre esa conexión, que son corroboradas por el Dr. David A. Pérez, jefe de la sección neurológica del Hospital Universitario Infanta Cristina en Madrid. Este último explica que los aromas actúan sobre el sistema límbico, que en esencia podríamos definirlo como el cerebro emocional, ya que es el responsable de controlar las emociones, la conducta y el almacenamiento en la memoria de lugares o momentos pasados de la vida.


Todos estos hallazgos llevaron a ciertas empresas a probar sus efectos y aplicarlos en sus espacios, transformándose en verdaderos campos de prueba e investigación que hoy están circunscriptos dentro de lo que se conoce como Neuromárketing.

Lo cierto es que muchos super e hipermercados desde hace años vienen aplicando varias estrategias que han transformado sus lugares en verdaderos campos de pruebas idóneos para investigar cómo reaccionan las personas a determinados estímulos. En un principio comenzaron con el aspecto visual, pero hoy ya se extendió al sentido del olfato. En conclusión los aromas también son utilizados como un arma de estrategia en marketing. A esto se lo conoce como "Aromarketing" y en PNL se lo aplica con mucha frecuencia ya que esta íntimamente ligado a lo que se conoce como "anclajes".  

Un estudio desarrollado con 22 voluntarios en la Universidad de Wageningen de los Países Bajos, reveló que los aromas cítricos, como la naranja o el limón, nos impulsa a la actividad física, acorta el tiempo de respuesta, reduce las emociones negativas y condiciona la elección de alimentos. El olor a menta incentiva nuestro estado de alerta. El olor a tabaco aporta seguridad y nostalgia, en tanto que el olor a vainilla, si bien puede ser agradable, induce a las personas a comportamientos y emociones de retraimiento e introversión.

En conclusión te propongo que empieces a prestar un poco más de atención a todo esto y detectes cuales son los aromas que sacan lo mejor y lo peor de tí, para luego, acondicionar los espacios más conscientemente, de manera que seas tú quien maneja la situación y no al revés.

Además, la próxima vez que vayas a un supermercado, presta atención y detecta que es lo que te quieren vender.  

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

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viernes, 13 de febrero de 2015

La importancia de saber decir: BASTA

El Rabino Baal Shem Tov les estaba enseñando a sus discípulos, cuando de pronto fueron interrumpidos por un golpe en la persiana. Un aldeano, que arrastraba un carro lleno de herramientas, se paró del otro lado de la ventana y preguntó:

- ¿Necesitan arreglar algo?, ¿alguna mesa que se tambalee, alguna silla rota?, ¿quizás falta un ladrillo en la chimenea?

- ¡No, no!, fue la impaciente respuesta de los alumnos, que deseaban continuar la clase. Todo está en perfectas condiciones. No necesitamos arreglar nada.

- ¿De veras?, ¿nada para arreglar?- dijo el campesino. -Es imposible que sea así. Fíjense bien y seguramente encontrarán algo que requiera de una corrección o ajuste.

En ese instante el rabino dijo a sus discípulos:

- “Muchas veces les enseñé que nada sucede por casualidad. Cada evento tiene un propósito y de cada cosa que vemos o escuchamos nos debe quedar una enseñanza. Reflexionemos acerca de las palabras que acabamos de escuchar de un simple aldeano. Qué profundas y relevantes son para cada uno de nosotros ¿Está todo realmente en perfectas condiciones? A veces parece ser así pero si uno realmente busca en su corazón y evalúa su vida, encontrará seguramente algo para reparar....”

Muchas veces decimos: "está todo bien" pero dentro nuestro sabemos que hay una cantidad de espacios que requieren de nuestra atención. Pero pareciera que si no los reconocemos es como si no existieran. Nos quedamos esperando como si se pudieran solucionar solos. Lo único que necesitan es nuestra atención y la declaración de que no queremos seguir así.

La declaración de QUIEBRE es la posibilidad de decir BASTA cuando no queremos más, de lo que está pasando. Esta es una declaración que está profundamente relacionada con el tiempo que transcurre entre el momento en que necesitamos decir basta y el momento en que podemos hacerlo. Muchas veces nos quedamos postergando nuestra atención sin darnos cuenta que ese momento no llega nunca, a menos que lo hagamos llegar nosotros mismos. Sin quiebres, no hay aprendizaje ni crecimiento.

 
¿No le encantaría haberse dado cuenta que podría haber dicho BASTA mucho antes de lo que  lo hizo?

Los quiebres provocan que aquello que era invisible para nosotros, se nos haga patente y presente. Diremos que un quiebre es ese momento en que lo automático del devenir de la vida, es interrumpido por un momento de atención y conciencia en la tarea que estamos ejecutando.

El quiebre vive en la interpretación de que el curso de los acontecimientos cambió. Sin ese juicio no hay quiebre.

Para finalizar me gustaría invitarlo en este momento a llevarle a un espacio de reflexión:

¿Está todo bien en su vida?
¿En todas las áreas?
¿Qué es lo que está tolerando y no es como a usted le gustaría?
¿Hasta cuándo piensa no enfocarse en ese tema?
¿Cuándo va a declarar BASTA para tener la oportunidad de encararlo y volver a empezar?


Conclusión:

Podemos decir entonces que un quiebre es una interrupción en el fluir transparente de nuestra vida, en el que tomamos conciencia de un campo específico que antes no identificábamos.

Carl Jung decía: “Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el inconsciente dirigirá tu vida y tú le llamarás destino.”

Para quien no se anima, entonces, a sondear estos espacios, la historia se le repetirá una y otra vez; como penitencia por su incapacidad o negación por escuchar el devenir de la vida.

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

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lunes, 9 de febrero de 2015

¿Por qué tenemos problemas de comunicación?


Los seres humanos poseemos la capacidad de comunicarnos con nuestros pares. A través de ella vamos creando vínculos que nos sostienen en la vida diaria. Sin embargo, habitualmente, se producen problemas en la comunicación con uno mismo, (comunicación intrapersonal), y con los demás, (comunicación interpersonal). Especialmente en este último de los casos, con las personas más allegadas, que paradójicamente es con quienes más necesitamos comunicarnos con claridad en nuestras relaciones interpersonales.

Ahora bien, ¿Por qué sucede esto? y ¿Cómo lo podemos superar?         

Indudablemente que en el proceso de comunicación son muchos los factores que intervienen, y es necesario comprenderlos, para luego, saber manejarlos si queremos tener éxito en nuestros proyectos, anhelos y objetivos de vida.

Debemos comprender que el ser humano es un sujeto de necesidad, de manera que para satisfacerse requiere de una presencia activa en el mundo que lo rodea. Esto significa que tiene que intervenir en su entorno. La comunicación es la herramienta básica y elemental que se necesita para lograrlo. Ignorar este principio, es ignorar la piedra basamental de la construcción de una vida digna y plena.

Luego de años de investigación y comprendiendo lo trascendente que es la comunicación en nuestras vidas, podemos asegurar sin temor a equivocarnos que la gran mayoría de los problemas humanos, por no decir todos, nacen a partir de un mal uso, o en su defecto, un uso incorrecto de los mecanismos de la comunicación.

Ahora bien…

Nuestro mundo es un mundo de relaciones con el entorno, y conforme se va dando en su desarrollo, se provocan procesos dentro de nuestro organismo. Una palabra mal empleada, o bien, un silencio en un momento inoportuno pueden ser devastadores, física y emocionalmente hablando. Del mismo modo esa palabra o silencio utilizados en otro momento pueden brindar una solución a un gran problema.

En base a todo lo expresado podemos decir, entonces, que hay un concepto clave: la asertividad. Esto significa poder hablar y comunicarnos con claridad, intentar expresarnos de manera apropiada, ser sinceros, auténticos, directos y congruentes entre lo que decimos y hacemos. Evitando en todo momento herir con nuestras palabras, gestos o comportamientos y tener muy en cuenta el momento y lugar en el que entablamos la comunicación.

Andrew Salter (1949) definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que algunas personas la poseían y otras no. Sin embargo, unos años después, Wolpe (1958) y Lazarus (1966) la definieron como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo podía ser asertivo en algunas situaciones.

Por otro lado debemos tener en cuenta que el conflicto es una parte normal de la vida cotidiana, que nos ayuda a aprender y madurar; cuando éste se resuelve positivamente, incluso fortalece nuestras relaciones intra e  interpersonales. Los problemas de comunicación muchas veces aparecen cuando a las personas se les dificulta enfrentar un conflicto.

Una gran Psicóloga llamada Virginia Satir decía haciendo referencia a los conflictos y la comunicación intrapersonal lo siguiente:

“Los problemas siempre nos acompañaron. El problema no es el problema, el problema reside en la forma que la gente los interpreta y encara. Esto es lo que destruye a las personas, no el problema. Entonces, cuando aprendemos a interpretarlos de una manera distinta, lo manejamos de una manera distinta y se tornan distintos”.

En ese sentido, es importante comprender que nuestra forma de ver o interpretar lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, no siempre desencadena pensamientos acertados, de manera que si la interpretación que hacemos no es la correcta el resultado de las acciones serán inadecuadas, y por ende, lejos de resolver un inconveniente podemos terminar agravándolo. A veces, esto sucede porque repetimos conductas que fueron buenas para otros eventos, pero no para el que se está desarrollando. O simplemente, las generamos por arrebatos emocionales sin definir con claridad qué nos impulsa a realizarlas. Por supuesto que todo esto da como resultado final, frustraciones, ansiedad y en muchas oportunidades, agresividad. En conclusión, se exteriorizan emociones que culminan deformando el resultado que se desea alcanzar.

En base a todo lo expresado podemos afirmar que la Programación Neurolingüística, (PNL), y el Coaching Ontológico nos entregan una batería de herramientas  que brinda soluciones simples y de muy buena calidad a todos estos problemas planteados, y al mismo tiempo, nos otorgan una maravillosa posibilidad para el crecimiento interno y el liderazgo personal, factor fundamental que inspira a nuestro entorno a enrolarse en nuestros objetivos y a satisfacer nuestras necesidades.

Esto es así, porque las disciplinas mencionadas nacen a partir del estudio de personas cuyas características les permiten ser asertivos y, en consecuencia, transitar los senderos que se marcan de un modo exitoso.

Si partimos de la base que todos los seres humanos tenemos un sistema neurológico similar, entonces, un mapa o estructura mental que funcione en uno de ellos, lo puede hacer con resultado similares en el resto. Pero para ello es necesario reeducar nuestro sistema neurológico, separando muchas de las conductas erróneas, y adquirir nuevos patrones de comportamientos.

Con todo esto queremos decir que las conductas asertivas se pueden entrenar y que, a medida que vayamos siendo más asertivos nos encontraremos más cómodos en las relaciones con nosotros mismos y con los demás.

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

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martes, 3 de febrero de 2015

Resilencia… el coraje de florecer ante la adversidad

Sin dudas, la vida nos depara distintas circunstancias. Algunas de ellas son maravillosas y otras no tanto; pero lo interesante de todo esto es que hay determinadas personas que, a pesar de haber vivido escenas o experiencias trágicas que inclusive pudieron amenazar su equilibrio físico y mental, lograron reponerse y hoy desarrollan una vida normal.

La pregunta que nos podemos hacer frente a ello es, ¿qué recursos internos utilizaron para transformar los obstáculos en oportunidades?

Lo que se puede observar en ellos es que, desarrollaron ciertos mecanismos adaptativos, los cuales les permitieron ir más allá de una simple resistencia estoica y porfiada. En las investigaciones, se ha comprobado que estas personas afrontaron las circunstancias con ciertas claves esenciales, que les hicieron posible un manejo adecuado de la inteligencia emocional. A este conjunto de cualidades, hoy se las reconoce como capacidad resilente.


En ese sentido, debemos, entonces, diferenciar entre resistencia y resilencia. Como ya hemos dicho, la resistencia es una actitud estoica y muchas veces porfiada. De manera tal que, aquí estamos en presencia de un comportamiento pasivo, que solo trata de soportar el vendaval. Por el contrario, las personas resilentes tienen la capacidad de tomar distancia de los hechos. Buscan una perspectiva diferente que les permita, con madurez, reflexionar ante las adversidades.

Frente a una tragedia, fácilmente se pueden apoderar de nosotros sentimientos incapacitadores que nos llevan al sufrimiento, como:   la frustración, el pánico, el aturdimiento, la angustia y la depresión. De prolongarse en el tiempo, sin dudas, éstos dejarán huellas en nuestra salud mental y física. De allí la importancia de desarrollar nuestra capacidad resilente.

En ese sentido quiero hacer una distinción. El dolor es algo de carácter biológico, por ejemplo cuando nos golpeamos, nuestro sistema neurológico nos envía una señal y sentimos un impacto en alguna área de nuestro cuerpo al cual distinguimos como dolor. El sufrimiento, por su parte, es lingüístico porque nace a partir de las interpretaciones que hacemos de los hechos, de manera tal que en ello tienen mucho que ver los juicios que elaboramos.

La particularidad de todo esto es que el hombre es el único animal lingüístico, por lo tanto, el único que tiene la “capacidad” de sufrir, y en consecuencia, morir de un infarto de miocardio. De hecho, no existe ningún ser vivo, excepto el ser humano, que padezca esta afección.  

Ahora bien, si el sufrimiento descansa en los juicios que hacemos sobre los acontecimientos, esto significa que, modificando los juicios y las interpretaciones podemos abrir un inmenso campo de intervención para tratar el sufrimiento humano. De hecho, transformando los juicios que hacemos sobre aquello que nos sucede, podemos encontrar un mecanismo efectivo para aliviarnos del sufrimiento.

Indudablemente, nuestra capacidad resilente no se puede desarrollar de un día para el otro. Esto requiere de entrenamiento y apoyo que nos oriente hacia el crecimiento de esa capacidad reflexiva, pero también a establecer una red vincular emocional muy fuerte que nos permita amortiguar las situaciones difíciles o de pérdidas, porque no debemos olvidar jamás que somos seres vinculares.


Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

PNLCBA CONSULTORA
www.pnlcbaconsultora.com

viernes, 30 de enero de 2015

¿Qué es el Coaching Ontológico?

El Coaching Ontológico es una disciplina que nos permite comprender e interpretar de una manera distinta a los seres humanos, como así también sus formas de relacionarse, actuar y alcanzar los objetivos.

Uno de sus postulados más importantes hace énfasis en que el lenguaje no solo describe la realidad, sino que además, tiene el poder de crearla.

Se presenta como una conversación entre un Coach, (entrenador), y su Coachee, (entrenado), y se maneja bajo paradigmas muy diferentes a todo lo conocido.

El Coach no le dice a su Coachee lo que tiene que hacer, tampoco lo presiona ni aconseja, sino que explora, hace preguntas y ofrece nuevas interpretaciones que respetuosamente desafían los modelos mentales que el Coachee expone; para que luego éste, pueda desarrollar una nueva mirada de las escenas que lo rodean y le permitan elaborar respuestas diferentes a los desafios planteados. Finalmente, el Coach acompaña en el desarrollo de un nuevo diseño, para facilitar el acceso a los resultados deseado.

     



Es importante destacar que en el Coaching se propone una nueva mirada, en donde el Coach, desarrolla con quien pide ayuda un entrenamiento. Por lo tanto, el Coachee no es un paciente, ya que la intencionalidad no es la curación sino generar procesos de cambio en éste último, que le permitan la toma de nuevas decisiones en la resolución de problemas y conflictos; o bien, lograr mejores performances en el desempeño de determinadas actividades o tareas.

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

PNLCBA CONSULTORA
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